La adolescencia, época de cambio por excelencia, es la mejor edad para trabajar la autoestima con los jóvenes. Es el momento donde ellos  empiezan a hacerse preguntas como: ¿quién soy?, ¿qué me gusta y no me gusta de mí?, ¿qué quiero ser en un futuro?, etc. En esta época de revolución hormonal, donde sufren una gran cantidad de cambios físicos y viven una montaña rusa a nivel emocional, es prioritario que se conozcan, que aprendan a respetarse y a quererse tal y como son.

Antes de comentar algunas herramientas que pueden ser utilizadas en clases  para trabajar su  autoestima, es fundamental tener claro el concepto.

La autoestima es definida como el conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En definitiva, es la forma en la que nos valoramos a nosotros mismos. 

Para tener una buena autoestima es importante trabajar cuatro aspectos:

o   Auto-Conocimiento

o   Auto-Concepto

o   Auto-Aceptación

o   Auto-Respeto

Hay que tener en cuenta que la autoestima no es una característica invariable, va cambiando a lo largo de los años. Cuestiones como las personas que tenemos a nuestro alrededor, nuestra percepción y valoración de la imagen corporal o el sentimiento de realización en la vida, influyen de manera directa en cómo nos vemos.

Esta posibilidad de variación, más que un hecho negativo, podemos tomarla como algo positivo, puesto que el hecho de que la autoestima sea cambiante deja las puertas abiertas a poder trabajar sobre ella.

Algunas herramientas que pueden servir para trabajar en el aula son las siguientes:

 

YO SOY: 

(Se trabaja el auto-conocimiento y auto-concepto)

La dinámica tiene dos partes, en primer lugar se les entrega a los alumnos un folio donde ponga 20 veces “yo soy…”, a nivel individual tendrán que completar las frases, explicándoles que tendrán que poner solo características positivas suyas (cualidades, logros, destrezas, conocimientos, capacidades…). La segunda parte de la tarea es en parejas: tendrán que ”venderse” a ellos mismos, uno hará el papel de vendedor y otro de comprador, para  después cambiar los papeles. El vendedor tiene que exponer las razones por las que al comprador le conviene adquirirle. Finalmente, en asamblea, se comentan las dificultades que han tenido a la hora de desarrollar la dinámica y se hace una reflexión sobre lo aprendido.

 

EL ÁRBOL: 

(Se trabaja el auto-concepto y el auto-conocimiento)

El profesor indica a los alumnos que dibujen un árbol en un folio, con sus raíces, tronco, ramas, hojas y frutos. En las raíces escribirán las personas, cosas o situaciones que sean una fuente de estabilidad en su vida (ej. padres, hermanos, rutinas, deportes o aficiones, etc.); en el tronco, las cualidades positivas que vean en ellos; en las ramas, los aspectos que ellos crean que deben mejorar; y por último, en las hojas y frutos escribirán los logros y objetivos conseguidos en su vida.

En la segunda parte de la tarea tendrán que ir andando por el aula enseñándolo y se les irá pidiendo que compartan algunas de las características escritas.

 

EXTERNALIZAR LA BAJA AUTOESTIMA: 

(Se trabaja el auto-conocimiento y el auto-respeto)

Se entrega a cada uno de los alumnos una pieza de plastilina y se les propone que moldeen con plastilina su baja autoestima. Una vez realizada esta parte, se le indica que a partir de ahora el “muñeco de su autoestima” tiene que colocarse en un lugar visible de su habitación. Después, se le propone estar atento a todos los mensajes que su “autoestima” le mande; cada vez que identifique alguno, tiene que pararse con el “muñeco y pensar argumentos en su contra. Puede escribir en la parte izquierda de un folio lo que le comunica la autoestima y en la parte derecha lo que le responde.

 

EL BOTE DE LAS CARICIAS: 

(Se trabaja la auto-aceptación y el auto-respeto) 

En el aula se trabaja con los alumnos en la creación de un bote o una caja de las caricias. Es importante que cada uno haga la suya y se sienta identificado con su decoración. Este bote se llevará a casa y se les pedirá que cada día se digan o hagan algo positivo, una vez hecho tienen que coger un post-it, escribirlo y meterlo dentro del bote. Algunos ejemplos pueden ser: salir a correr, comer sano, estudiar lo que se había programado, etc. O decirse frases como: “yo puedo hacerlo”, “yo valgo mucho”,“soy muy bueno en matemáticas”, etc.

Unas semanas después se llevará el bote de nuevo a clase y se compartirá lo que se ha escrito.

 

Esperamos que estos recursos os sean de utilidad. En próximos post seguiremos ahondando en dinámicas para trabajar la imagen corporal y otros aspectos relacionados con la autoestima.

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María Andreu Díaz
María Andreu Díaz
Psicóloga Clínica y Profesora Universidad Europea de Madrid

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